Monitorización en tiempo real de procesos de disolución
Lo que los intervalos de tiempo fijos solo estiman, LiquiSonic lo mide® - de forma continua, en línea y en tiempo real.
El desafío
Zum Beispiel in Rühreaktoren, Ansatzbehältern oder Chargengefäßen lässt sich ein Auflösungsfortschritt von außen nicht beobachten. Daher laufen die meisten Anlagen standardmäßig nach festen Timern, weil sich nicht mit Sicherheit sagen lässt, wann die Auflösung vollständig und die Charge tatsächlich fertig ist. Dieser konservative Puffer kostet bares Geld – jede überschüssige Minute bindet Reaktorkapazität, verbraucht Energie und verzögert den nächsten Batch. Wird die Charge hingegen zu früh gestoppt, bleiben ungelöste Feststoffe zurück. Auch das hat direkte Folgen für die Produktqualität und nachgelagerte Prozesse. Die einzige Alternative, die manuelle Laborprobe, ist arbeitsintensiv und liefert das Ergebnis viel zu spät.

Nuestra solución
El LiquiSonic® El sistema de medición se instala directamente en el depósito y mide de forma continua la velocidad del sonido en el líquido del tanque. Esta cambia con la concentración: cuanto más sólido se disuelve, mayor es el valor medido. Mientras la disolución continúa, la velocidad del sonido medida aumenta de manera constante. La temperatura del proceso medida al mismo tiempo se utiliza para la compensación, de modo que el valor medido siga siendo significativo en todo momento. En cuanto todos los sólidos se han disuelto por completo, se estabiliza en una meseta constante en el valor objetivo.
Además, se supervisa la atenuación de la señal ultrasónica. Esta proporciona indicios adicionales sobre componentes no disueltos, partículas o burbujas de gas en el medio y ayuda así a evaluar si el proceso transcurre de forma homogénea y estable.
El proceso paso a paso
El LiquiSonic® El sistema de medición acompaña al lote durante todo el proceso. En cuanto se añade el sólido y comienza el proceso de agitación, la medición se inicia sin demora. En esta primera fase, la velocidad del sonido aún es inestable, ya que las partículas no disueltas o las burbujas de gas pueden influir en la medición. La medición de atenuación realizada en paralelo las hace visibles y ayuda así a evaluar el progreso de la disolución. A medida que avanza la disolución, la velocidad del sonido en el líquido aumenta constantemente. El sensor registra este aumento de forma continua y reacciona de inmediato a cualquier cambio en el proceso. Cuanto más sólido pasa a la solución, de forma más uniforme y precisa se desplaza el valor medido hacia el valor objetivo.
Poco antes del valor objetivo, la curva se aplana. Esta es una señal clara de que la mayor parte del sólido ya se ha disuelto y de que el proceso de disolución se acerca a su fin. El sensor detecta esta desaceleración y prepara la detección del punto final. En cuanto la velocidad del sonido se mantiene estable en el valor objetivo, el punto final se ha alcanzado objetivamente. La solución es completamente homogénea, todos los sólidos se han disuelto. El sistema puede liberar automáticamente el lote, de modo que no se requiere ninguna intervención, ninguna muestra de laboratorio ni ningún margen de seguridad.
Ventajas
El uso de LiquiSonic® hace que cada proceso de disolución sea medible, eficiente y fiable:
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Tiempos de ciclo más cortos: Los lotes terminan exactamente cuando están listos, no cuando expira un temporizador predefinido
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Más capacidad: Los recipientes se liberan antes para el siguiente lote
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Menor consumo de energía: Sin agitación ni calentamiento innecesarios después del punto final
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Calidad del producto asegurada: La disolución completa se confirma objetivamente
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Sin toma manual de muestras: El proceso y la liberación pueden automatizarse por completo
Preguntas frecuentes
LiquiSonic® mide continuamente la velocidad del sonido en el fluido de proceso. Dado que la velocidad del sonido cambia directamente con la concentración de las sustancias disueltas, el progreso de la disolución puede seguirse en tiempo real. Al mismo tiempo, se registran la atenuación de la señal y la temperatura del proceso y se utilizan para la compensación, de modo que el valor medido siga siendo fiable incluso con una alta proporción de burbujas de gas o temperaturas fluctuantes.
El principio de medición es independiente de la sustancia y funciona en cualquier lugar donde la velocidad del sonido del líquido cambie con el progreso de la disolución. Las aplicaciones típicas incluyen sales como sulfato de potasio y cloruro de sodio, azúcar, polímeros, preparaciones alcalinas y ácidas, así como procesos CIP y de enjuague de tanques. Para determinados medios, SensoTech recomienda una calibración específica para la aplicación.
El punto final se detecta a partir de una meseta estable de la velocidad del sonido en el valor objetivo definido. Se trata de una señal objetiva y reproducible, independiente del criterio del operario o del resultado de laboratorio. SensoTech adapta los parámetros de detección específicamente a cada aplicación y proceso para garantizar la señal de punto final fiable más temprana posible y ciclos de lote ajustados y repetibles.
LiquiSonic® sigue continuamente la evolución de la disolución y reacciona de inmediato a los cambios en el proceso. Incluso con sólidos de disolución lenta, el sistema detecta de forma fiable el punto final del proceso de disolución, ya que no espera un valor objetivo fijo, sino que utiliza como criterio la estabilización del valor medido. Son posibles ajustes específicos de la lógica de detección según la aplicación.
LiquiSonic® registra el progreso de la disolución en tiempo real y mapea los cambios del proceso sin demora. Incluso en el caso de sólidos poco solubles o cantidades de entrada fluctuantes, el sistema determina de forma fiable si se ha completado el proceso de disolución. La base para ello no es sólo alcanzar un valor objetivo rígido, sino también estabilizar el valor medido. La lógica para la detección de puntos finales se puede adaptar a la aplicación respectiva.
Sí, se pueden conectar varios sensores a un dispositivo de evaluación central a través de un bus de sensores común con una longitud de cable de hasta 1000 m. Esto permite monitorear múltiples reactores o recipientes en paralelo desde un solo sistema.
El LiquiSonic® El sistema de medición admite estándares industriales comunes para la salida de señales y se puede integrar fácilmente en los sistemas de control de procesos existentes. El punto final se puede transferir directamente al control del sistema como una señal digital o analógica, por ejemplo, para automatizar completamente la liberación de lotes.
LiquiSonic® Funciona sin piezas móviles, sin consumibles y sin calibración regular en funcionamiento normal. El sensor está diseñado para un funcionamiento continuo y no requiere intervención rutinaria, lo que puede reducir significativamente el tiempo de inactividad no planificado y los costos operativos.
El control de procesos basado en temporizadores se basa en estimaciones conservadoras, no en el estado real del proceso. Esto conduce sistemáticamente a tiempos de procesamiento de lotes excesivamente largos, a un consumo de energía innecesario y a una capacidad inmovilizada del reactor. Si el temporizador es demasiado corto, una resolución incompleta tendrá consecuencias negativas en la calidad. La medición continua de la velocidad del sonido reemplaza el temporizador con una señal de punto final objetiva en tiempo real, lo que permite que cada lote finalice exactamente cuando se completa la disolución.
Las muestras de laboratorio manuales siempre proporcionan una imagen retrasada del estado del proceso. La muestra es tomada, analizada y evaluada mientras continúa el proceso. Además, el muestreo manual requiere mucha mano de obra, es propenso a errores y está asociado con riesgos de seguridad cuando se utilizan medios agresivos o sensibles a la temperatura. LiquiSonic® Mide el estado de disolución directamente en el contenedor varias veces por segundo y elimina por completo la necesidad de intervención manual para el control del punto final.





