Sensor de tubería 80 (Halar / PFA)
El Sensor de tubería 80 (Halar / PFA) es un sensor ultrasónico en línea para la medición continua de concentración en medios de proceso altamente corrosivos y exigentes. Las versiones de este sensor combinan un cuerpo base metálico de acero inoxidable con un recubrimiento químicamente resistente, generalmente de Halar o PFA. Además, el sensor puede adaptarse individualmente a la aplicación correspondiente con numerosos materiales especiales, recubrimientos y soluciones de instalación. De este modo, el sensor de tubería es especialmente adecuado para puntos de medición en los que las soluciones estándar alcanzan sus límites debido al medio, la temperatura, la presión o la situación de instalación.
El sensor se integra directamente en la tubería y mide continuamente la velocidad del sonido y la temperatura en el medio que fluye. El LiquiSonic® Controller calcula a partir de ello el valor de concentración en tiempo real. Dado que el método de medición funciona sin componentes ópticos, el color o la turbidez del medio no influyen en la medición.
Aplicaciones
Durante el decapado de acero y acero inoxidable, la composición del baño de decapado cambia continuamente. Durante el proceso, el ácido libre disminuye y, al mismo tiempo, por ejemplo en el decapado de acero, aumenta la proporción de sales de hierro disueltas.
El sensor de tubería 80 registra continuamente el estado del baño directamente en la línea de recirculación o de proceso. En mediciones multicomponente, la medición por ultrasonidos puede combinarse con una magnitud adicional como la conductividad. De este modo, por ejemplo, en baños de decapado pueden determinarse simultáneamente el ácido libre y el contenido de hierro.
Las áreas de aplicación típicas incluyen, entre otras:
- Líneas de decapado con ácido clorhídrico o ácido sulfúrico
- Decapados con mezcla de ácidos para acero inoxidable
- Procesos de decapado y pasivado en tecnología de superficies
- Regeneración de ácido y mantenimiento del baño
Los valores de medición continuos favorecen una dosificación posterior según la demanda, condiciones de decapado estables y resultados de decapado uniformes. Al mismo tiempo, permiten reducir las tomas de muestras manuales y los análisis de laboratorio con retraso.
Otras áreas de aplicación
Gracias a las amplias opciones de materiales, el sensor de tubería 80 es especialmente adecuado para aplicaciones con líquidos químicamente exigentes, por ejemplo:
Baños de texturizado y grabado: supervisión de la concentración de baños de proceso agresivos
Medición de concentración en ácidos: desde ácidos diluidos hasta altamente concentrados
Ácido fluorhídrico y Ácido fluorosilícico: medios con altas exigencias de resistencia química
Limpieza de placas de circuito impreso: medios de proceso químicos y soluciones de grabado
Procesos de laminación en frío: etapas de decapado y limpieza en el procesamiento de metales
Si una tarea de medición concreta puede realizarse y en qué versión, depende del medio, el rango de concentración, la temperatura, la presión y la situación de instalación. Por ello, SensoTech adapta la versión del sensor individualmente a la aplicación correspondiente.

Opciones de instalación
El sensor de tubería 80 se integra directamente en la tubería. La versión estándar dispone de una brida intermedia DN 80 y se monta entre dos bridas de tubería.
Versión estándar
- Conexión de proceso: brida intermedia DN 80
- Diámetro nominal: 80 mm
- Longitud de instalación: 30 mm
Gracias a la reducida longitud de instalación, el sensor puede integrarse de forma compacta en sistemas de tuberías. Para tamaños de tubería diferentes o situaciones de instalación especiales, pueden realizarse soluciones específicas del proyecto. Entre ellas se incluyen, según la aplicación, soluciones adaptadas de adaptadores, bypass o derivación parcial.
Adaptadores de instalación para procesos de decapado y grabado
Para aplicaciones como la supervisión de baños de decapado, SensoTech ofrece adaptadores de instalación especiales. El sensor de tubería y un sensor de conductividad adicional pueden instalarse en un tramo de medición común. Además, para aplicaciones en la industria de semiconductores, hay disponibles adaptadores especiales de PFA.
Soluciones individuales para puntos de medición exigentes
No todas las instalaciones de proceso ofrecen condiciones ideales de instalación. La geometría de las tuberías, las conexiones existentes, el espacio disponible, la temperatura, la presión y la composición química pueden variar considerablemente. Por ello, una fortaleza especial de nuestros sensores es su gran capacidad de adaptación. Además de distintas versiones de materiales, también la instalación y la construcción del sensor pueden adaptarse específicamente al proyecto y al punto de medición. Así, también pueden realizarse aplicaciones en las que no puede utilizarse una versión estándar del sensor.
Opciones de materiales
La flexibilidad de materiales es una de las fortalezas especiales del sensor de tubería 80. En las versiones más habituales, se combina un cuerpo de sensor de acero inoxidable con un recubrimiento plástico químicamente resistente. De forma estándar, se utilizan Halar o PFA.
Halar y PFA
- Halar de −20 °C hasta 100 °C
- PFA de −20 °C hasta 130 °C
Sin embargo, qué recubrimiento es adecuado para una aplicación no depende únicamente de la temperatura. Son decisivos, en particular, el medio, la concentración, los posibles componentes de mezcla, la presión y otras condiciones del proceso. Especialmente en mezclas de ácidos complejas o composiciones de baño cambiantes, debe comprobarse previamente con precisión qué material es adecuado a largo plazo.
Materiales especiales
Además de las versiones de Halar y PFA, son posibles numerosas combinaciones de materiales específicas del proyecto. Según la aplicación, pueden utilizarse, por ejemplo, los siguientes materiales:
- Hastelloy
- Incoloy
- Níquel
- Monel
- Circonio
- Titanio
- Tántalo
- ETFE
La selección del material se adapta individualmente a la tarea de medición correspondiente. Se tienen en cuenta, entre otros, el medio, el rango de concentración, la temperatura, la presión, las condiciones de flujo y la composición química del proceso. De este modo, el sensor de tubería 80 también puede diseñarse para aplicaciones exigentes en las que los materiales o recubrimientos estándar no sean suficientemente resistentes.
Preguntas frecuentes
El sensor de tubería 80 es un sensor ultrasónico en línea para la medición continua de la concentración de líquidos. Es especialmente adecuado para medios de proceso altamente corrosivos y situaciones de instalación exigentes. Diferentes materiales, recubrimientos y soluciones de montaje permiten una adaptación individual a la aplicación correspondiente.
El sensor mide continuamente la velocidad del sonido del líquido, así como su temperatura. Dado que la velocidad del sonido depende de la composición y concentración de un medio, el controlador LiquiSonic® calcula a partir de ello el valor de concentración correspondiente. Los valores medidos están disponibles en tiempo real para la supervisión y el control del proceso.
Las aplicaciones típicas son baños de decapado, baños de grabado y texturizado, ácidos y álcalis altamente corrosivos, así como procesos químicos en la industria metalúrgica, química y de semiconductores. El sensor es especialmente adecuado para puntos de medición con altas exigencias de resistencia química, selección de materiales o situación de instalación.
Halar y PFA son los recubrimientos más utilizados. Además, según la aplicación, pueden emplearse diferentes materiales base y otros recubrimientos. Los materiales especiales posibles son, por ejemplo, Hastelloy, Incoloy, níquel, Monel, circonio, titanio y tantalio. Para aplicaciones especiales también son posibles recubrimientos como ETFE.
Ambos materiales se utilizan para proteger el sensor en medios químicamente agresivos. La versión Halar está prevista para temperaturas del producto de −20 a 100 °C, y la versión PFA para −20 a 130 °C. Qué variante es adecuada para una aplicación concreta depende además del medio y de las condiciones del proceso.
Sí. La alta capacidad de adaptación es una de las fortalezas especiales del sensor de tubería 80. Además de las versiones Halar y PFA utilizadas con frecuencia, son posibles diferentes materiales base, recubrimientos y soluciones de instalación específicas para cada proyecto.
Según la aplicación, pueden utilizarse, por ejemplo, Hastelloy, Incoloy, níquel, Monel, circonio, titanio o tantalio, así como otros recubrimientos como ETFE. También pueden tenerse en cuenta en el diseño condiciones de proceso especiales como altas temperaturas, altas presiones o situaciones de instalación inusuales.
Qué versión del sensor es adecuada se evalúa individualmente en función del medio y de las condiciones específicas del proceso.
La versión estándar se monta como brida intermedia DN 80 directamente entre dos bridas de tubería. El sensor tiene un diámetro nominal de 80 mm y una longitud de instalación de 30 mm. Para tamaños de tubería diferentes o situaciones especiales de instalación, pueden realizarse soluciones individuales con adaptadores, bypass o flujo parcial según la aplicación.
Según la versión del sensor, son posibles presiones de proceso de hasta 500 bar. La presión máxima admisible para una aplicación concreta depende de la versión del sensor, del material y del montaje, y se verifica específicamente para cada proyecto.
El sensor de tubería es especialmente recomendable cuando la medición debe realizarse directamente en una tubería, existen exigencias especialmente altas de resistencia química o se necesita una solución de material e instalación adaptada individualmente.
Para medios menos agresivos o puntos de medición directamente en depósitos y baños, por ejemplo, el sensor de inmersión 40-14 puede ser una alternativa adecuada. La selección depende del medio, la situación de instalación y las condiciones del proceso.
Para determinar dos componentes que cambian de forma independiente, se necesita una variable de medición adicional. Por ello, en baños de decapado, el sensor de tubería puede combinarse, por ejemplo, con un sensor de conductividad.
A partir de la velocidad del sonido, la conductividad y la temperatura, el sistema LiquiSonic® puede determinar de forma específica para la aplicación las concentraciones de los componentes individuales, por ejemplo, ácido libre y contenido de hierro.
Para el sensor de tubería 80 están disponibles opcionalmente versiones con certificación ATEX e IECEx. Qué versión es adecuada para un punto de medición concreto depende de la clasificación de zona y de las condiciones de proceso correspondientes.
El color y la turbidez no influyen en el principio de medición ultrasónica. También pueden supervisarse suspensiones, dependiendo de la composición y de la tarea de medición.
En cambio, las burbujas de gas libres pueden influir en la propagación del sonido. Mediante un procesamiento de señal adecuado y una situación de instalación adaptada al proceso, esta influencia puede reducirse.
El sensor no tiene componentes móviles ni ópticos y está diseñado para el funcionamiento industrial continuo. Por lo general, no es necesaria una recalibración periódica en el sentido clásico. Los intervalos de inspección y mantenimiento dependen del medio, de las condiciones del proceso y de los requisitos operativos de la instalación.
Sí. En el laboratorio de SensoTech pueden analizarse nuevos medios y rangos de concentración. Sobre la base de los datos de medición, puede crearse un conjunto de datos del producto específico para la aplicación. Al mismo tiempo, se verifica si la tarea de medición deseada puede representarse de forma fiable en el rango previsto de concentración y temperatura.














